Tras dar la bienvenida recientemente a Construcciones Silca, estamos de enhorabuena a otros dos nuevos socios: Transinsa (de quien ya anunciamos su incorporación durante nuestra Asamblea General Ordinaria) y Pasek.
TRANSINSA, la fuerza de la unión
TRANSINSA es una empresa de capital 100% asturiano dedicada al transporte sanitario en todas sus modalidades. Su historia comienza con varias familias asturianas emprendedoras que, desde finales de los años 60 del siglo pasado y durante las décadas de los 70 y 80, desarrollaron pequeñas empresas de ambulancias en distintos puntos de la región. Entre ellas destacan las familias Paniceres, Ordás, Álvarez, Campos e Iglesias. En abril de 2004, la segunda generación de estas familias decidió integrar sus negocios en una única sociedad: Transportes Integrales Sanitarios de Asturias, S.L. (TRANSINSA).
Así lleva prestando servicio ininterrumpidamente para los servicios sanitarios públicos del Principado de Asturias desde hace más de cincuenta años y constituye hoy una empresa líder en el sector en esta comunidad y una de las más reconocidas en el ámbito nacional, con una plantilla de 496 trabajadores, 20% mujeres y 80 % hombres; una flota de más de 250 vehículos y cerca de medio millón de traslados realizados en un año, tanto de servicios urgentes como programados.
Actualmente se encuentran en tercera generación y, como empresa familiar, dicen sus responsables, “no pensamos únicamente en el próximo ejercicio. Pensamos en la siguiente generación. Nuestra historia demuestra que las grandes empresas también pueden conservar alma. Que es posible crecer sin olvidar los orígenes. Que la profesionalización y la innovación son compatibles con la cercanía, la humildad y el compromiso heredados de quienes empezaron todo”.
PASEK, una empresa que mira al mundo desde Asturias
También damos la bienvenida a AEFAS a PASEK, una empresa familiar que se instaló en Asturias a principios de los años 70 del siglo pasado como parte de una multinacional belga para convertirse, a principios del siglo XXI, en el caso contrario: una empresa familiar asturiana que se expande hacia el mercado internacional.
Fue el belga William Pasek quien instaló una filial española en 1970, atraído por las interesantes posibilidades mineras e industriales de España. En es momento se asocia con dos personas jóvenes que serán clave en la evolución de la empresa: Angelina González (en la dirección financiera y administrativa) y el ingeniero industrial Fernando Cuervo-Arango (en la dirección general). Ambos eran socios minoritarios en aquel momento.
Fernando Cuervo-Arango -casado con María Concepción Pire-, cuya familia ya tenía un negocio de salinas en Santa Pola (Alicante), fallece en 1984 y deja cinco hijos: Cristina, Pablo, Ignacio, Paloma y Luis. Angelina González continúa trabajando en sus responsabilidades de gestión financiera de la sociedad en todo momento. Cuando en 2007 se pone a la venta la filial española de Pasek, ambas familias deciden ejecutar su derecho a compra y se hacen con el 100% del accionariado.
Entre los años 70 y el 2007, el trabajo de Pasek tiene como referencia a su empresa matriz de Bélgica y es receptora de tecnología en refractarios. La compañía estaba a la vanguardia de la tecnología refractaria y contaba con filiales que empleaban tecnología y materiales para el mantenimiento de hornos altos en toda Europa occidental. Ya a principios de su presencia en España William Pasek busca un yacimiento y, tras encontrarlo en el cabo Ortegal de Galicia, desarrolla la explotación de una mina y un puerto adyacente para suministrar silicato de magnesio como fundente a los hornos altos de España y Europa.
Con la adquisición de 2007, Pablo Cuervo-Arango se incorpora junto a Angelina González en la nueva dirección de la compañía. Al cabo del tiempo se incorpora a la administración de la sociedad Iván Viña, hijo único de Angelina, a la jubilación de esta. Con el paso de los años la posición de la sociedad “se da la vuelta como un calcetín”, como dice Cuervo-Arango, el actual CEO: la filial se convierte en central. Actualmente es la empresa más grande de España en servicios refractarios; exporta mineral y es a su vez la matriz de filiales en varios países.
No todo fue fácil. La crisis de 2008, apenas realizada la compra, causó un gran impacto en todos los negocios; también en el suyo. Sin embargo, gracias a la eficiencia, la mejora continua y la innovación, salieron adelante en un sector que, por otra parte, funciona con una gran inercia y continua con procesos cíclicos de baja producción. Al mismo tiempo se produce la compra de Arcelor por parte de Mittal, lo que supone un desafío y una oportunidad para Pasek, que debe adaptarse a la nueva forma de gestionar la producción de acero en las principales plantas de España donde ya estaba presente.
“Seguimos en esa estela y creciendo; en 2016 empezamos con una filial en EEUU y el año siguiente en Polonia; en 2019 en Gante obtuvimos un gran contrato y creamos una filial en Bélgica. El año pasado hemos abierto nuestra sociedad en Portugal”, señala Pablo Cuervo-Arango.
En la parte de explotación minera, que está certificada como minería sostenible por la Xunta de Galicia desde hace ya varios años, están desarrollando dos líneas de transformación del mineral relacionadas con la descarbonización: sector del cemento, con un producto alternativo al actual clinker a través de un proceso eléctrico, sin emisiones de CO2 y, por otro lado, una iniciativa a medio plazo que se basa en el procesado de los relaves de la mina para la separación del silicato de magnesio en los óxidos puros que lo componen en un proceso que funciona en circuito cerrado y que tiene como objetivo final ser 100% eléctrico.
Respecto al futuro, las familias accionistas tienen por supuesto su papel como tales, según explican, pero la empresa está totalmente profesionalizada y al mando se encuentra la segunda generación, Iván y Pablo. Sin embargo ya está a las puertas la tercera generación en hijos y sobrinos de ambos: “Contamos con que alguno tenga interés y continúe en la empresa”, explican.
